sábado, 30 de octubre de 2010

No soy yo, son los demás...

Siguiendo con canciones geniales, Todo lo que amo debe de morir. Pocas letras tienen el poder de resumir una vivencia, y tanto las canciones como las vivencias son algo muy personal, con lo cual no cabe sucumbir a la tentación de sentar cátedra. Dicho esto, Fangoria es el grupo de mi alma, y tocaron muy dentro de ella hace once años cuando despues de un día agotador de curro, llegué a casa y pude disfrutar del CD Una temporada en el infierno, que me había comprado por el camino. Fabuloso en general,  pero sublime en este corte... Autocrítica y fatalismo a partes iguales, un pasaje al interior de cada uno. Yo por más que me pese, reconozco haber caído más en el fatalismo que en la autocrítica...
http://www.youtube.com/watch?v=EPJJxuT50C8

He aprendido a esperar sin razón.

La estatua del jardín botánico es una de mis canciones preferidas. Esa paciencia impuesta y aceptada al tiempo... Cuando ya te haces un poco más mayor, da pena ver que lo que parecía sólo una excelente canción medio romántica, medio gótica (que no es poco), es además una excelente canción profética. Todos nos hemos convertido en estatuas, hieráticas, impasibles, en un jardín cada vez menos botánico y más sintético. Al menos la del jardín botánico tenía el sueño de hacer algo, no noto esa inquietud tan latente en los humanos que me rodean...
http://www.youtube.com/watch?v=2dOy3_0Prk8